Depredación en crustaceos
Sistemas de proteccion de los crustaceos contra la depredación
Los crustáceos, a pesar del exoesqueleto que en algunos grupos como los decápodos está muy calcificado, tienen múltiples depredadores, especialmente peces y cefalópodos. Esto ha dado lugar a que hayan desarrollado distintas y efectivas estrategias defensivas, que han contribuido a su éxito evolutivo. Una de las principales, en aquellas especies que viven en la capa de agua iluminada, es la adopción de hábitos nocturnos, evitando coincidir con una gran parte de sus depredadores, como son los peces diurnos. Durante el día permanecen enterrados en el sedimento o dentro de grietas o cuevas, saliendo al exterior durante la noche para alimentarse.
Algunos crustáceos adoptan coloraciones y dibujos parecidos al del substrato sobre el que viven. Por ejemplo la gamba Hippolyte prideauxiana presenta un dibujo que simula la pinnulas del crinoideo Antedon mediterranea, aparte de tener una coloración parecida. Lo mismo ocurre con Balssia gasti, una pequeña gamba que vive sobre gorgonias, a las que imita en forma y coloración.
Otra forma de confundirse con el sustrato consiste en colocarse fragmentos de diferentes organismos, como hidroideos, algas, etc. Para ello poseen cerdas a las que adhieren estos elementos.
Los cangrejos ermitaños protegen su abdomen blando, aparte del resto del cuerpo, en el interior de la concha de moluscos gasterópodos. Esta defensa se hace más efectiva cuando se asocian con anémonas, que transportan sobre la concha, para aprovechar sus sistemas defensivos.
Referencias:
Zariquiey, R. 1968. Crustáceos Decápodos Ibéricos. Investigación Pesquera, Tomo 32.


Gracias por la información, incluso hay otro sistema de defensa como son el uso de toxinas, la familia de los cónidos agrupa cientos de especies de caracoles que poseen potentes toxinas.
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